Testimonios

Margarita Soberón
Terapeuta Craneo Sacral Certificada
Directora del Instituto Upledger de México
Practicante de Hakomi
La práctica de Hakomi como “técnica de autoconocimiento asistido” ha sido una de las experiencias más importantes de mi vida. Dentro de su aparente simplicidad, hay un mar de fondo de conocimiento de las dinámicas humanas que nos hacen vivir “infelicidad innecesaria”.  Al autoestudiarnos con el apoyo y la presencia amorosa del terapeuta Hakomi, llegamos a lugares insospechados, pero sanamos las heridas más profundas y también las más sutiles.  Los talleres de Hakomi han sido uno de los mayores regalos que me he hecho a mi misma.

En el Entrenamiento de Hakomi contar con la sabiduría y la presencia de Gabi Valdes, que tiene una auténtica presencia amorosa y un enorme conocimiento de la técnica como tal, me permitió entrar en espacios personales de mucho dolor, pero también de una profunda sanación. Como entrenadora Hakomi me ayudó a contactar con áreas de mi misma que no hubiera podido ver sin su ayuda.


Practicante de Hakomi
Para mi Hakomi, resumido en una palabra, es transformación. Yo me acerque por un problema con drogas y encontré más respuestas y caminos  de los que esperaba. Ha sido como esa grata sorpresa cuando vas al cine o a una fiesta, que te la pasas mejor de lo que creías. Rebaso mis expectativas. No sólo me ayudo con mi problema de adicción, me enseña a verme con otros ojos. Me enseña a verme, a aceptarme, a no juzgarme,  estar presente, a escuchar, a amar. Todo esto, a través de estados de la mente que aprendes y prácticas durante las sesiones, como la atención plena y la presencia amorosa. Es un método de auto estudio asistido que te enseña a ser mejor ser humano, por que te enseña a ser el ser humano que quisieras ser, el que esta contento de estar aquí, no el que  aprendimos a ser, el que actúa, el que reacciona. El que sin pensar y automáticamente responde a los estímulos de la vida sin pensar, sin decisión. Hakomi para mi es amor, es gente hermosa que sufre, goza, se acompaña y vive su vida sintiendo, acompañada de si misma y de su comunidad. No estas solo.

Gabi es una gran maestra que desde el primer momento que la vi, su sonrisa y su sentido del humor, la hicieron destacar sobre los demás. Es auténtica, es compasiva, tiene las palabras adecuadas para cada momento. Hay algo de ella que te invita a compartir. Tiene una dulzura y sentido de la vida arraigado a la tierra y a la comprensión del ser, que son esenciales para esta práctica. Todo mi respeto para ella como persona, como maestra y como amiga.

Paty Valenzuela
Enfermera
Practicante de Hakomi
Provengo de una familia muy humilde y con grandes dificultades de todo tipo. (De niña) en casa era cotidiana la violencia… y sin embargo por alguna razón al mismo tiempo me dieron las herramientas necesarias para forjar la persona que hoy soy; aprendí la verdadera bondad, y el amor de esos mis padres.
Lo bueno es que se me ocurrió estudiar una carrera, y lo hice estudié, no tuve un solo libro, y con sólo el dinero suficiente para el transporte, y lo logré, lo hice, soy enfermera.

Me sentía muy culpable… en terapia hakomi re-signifiqué un montón de creencias erróneas que me impedían sentirme contenta y a gusto de ser quién soy; dejé de sentir culpa y acepté que la vida es…

Mónica García (mi terapeuta Hakomi) me mostró el camino de la compasión y cómo un buen día me enseño a voltear hacía mí, a desarrollar la compasión hacia mí; esa fue una verdadera revolución, descubrí en la compasión una verdadera fortaleza.
Volví a creer en el amor, en el verdadero amor, compasivo, combatiente, hermoso, lleno de significado, poderoso tanto que mueve.

Virgilio Chávez
Practicante de Hakomi
Psicoterapeuta corporal
LA PROFUNDIDAD a la que llega el autoestudio con Hakomi es una de las cosas que más ha transformado mi vida y mi trabajo. El aprender a usar la atención plena me permite darme cuenta con gran fidelidad de lo que siento, y cómo recibo la presencia o las palabras de las personas. He podido ver también con claridad la manera en que algunas creencias mías me llevan a reaccionar automáticamente y a vivir mi vida de maneras que me han hecho sufrir. Hakomi me ha permitido conocer mi inconsciente y, en vez de tenerle miedo como si fuera un pozo lleno de pasiones oscuras y cosas que más vale no ver, encontrarme con que ha sido un aliado incondicional, y que apreciarlo con compasión y traerlo a la luz de la conciencia es una fuente de maravilla y amor hacia mí mismo y me permite abrirme a la fe y al amor de, y hacia, los demás.

Llevo siete años amando Hakomi y cinco años estudiándolo. Mi maestra Georgia y mis cinco maestras mexicanas me han dado constancia de que los principios de Hakomi no sólo sirven como una herramienta de trabajo, sino que hacen nuestra vida y la de las personas que nos rodean más amable y plena. También me han otorgado el privilegio de compartir su humanidad y vivir el hecho de que todos estamos en el camino. Gracias, Gabi, guardo un grato recuerdo de las ocasiones en que hemos trabajado juntos por tu sensibilidad y delicadeza y por permitirme tener la experiencia de ser realmente visto y escuchado.

Mónica Del Puerto V.
Psicoterapeuta Familiar
Practicante de Hakomi
Hace algún tiempo yo transitaba por la vida como si se tratara de una alta cima que había que escalar y yo no me sentía capaz de recorrerla.
El mundo no era un lugar seguro para mí.
Mi experiencia y formación en el Método Hakomi ha sido un gran regalo que me ha permitido trascender esas creencias nucleares tan arraigadas. Lo hizo de la manera más cálida posible: con la práctica constante de la Atención Plena y la Presencia Amorosa. Con ellas he regresado a mi poder y respeto personales y a un verdadero contacto con la vida.
Me siento a gusto en mi propia piel y mejor equipada en mi trabajo como psicoterapeuta. Hakomi, al igual que la meditación, más que un método, es una forma de vida.

En este camino he tenido la fortuna de contar con la guía de la entrenadora Gaby Valdés, quien más que maestra es una amiga, generosa y siempre dispuesta a compartir lo que está en su mano con todo aquél que se acerque a Hakomi.
Con su generosidad y valentía he aprendido que entrar a fondo en el sufrimiento humano trae grandes beneficios, una mirada más profunda y una sonrisa más abierta.  Así es como Gaby mira, sonríe y enseña.

Gracias Hakomi, gracias Gaby, por mostrarme un camino en el que puedo acompañar a otros a estudiarse de manera amorosa, consciente y lúdica.

Flor Montero
Psicoterapeuta
Como psicoterapeuta y paciente, conozco ambos lados de la relación terapéutica y he pasado por muchas experiencias. En mi andar como cliente, he tenido vivencias sanadoras, pero también las he tenido dañinas: desde el terapeuta seductor, hasta la psicoterapia corporal dolorosa; pasando por diferentes momentos de contratransferencias mal atendidas que me hicieron sentir juzgada y defectuosa. Creo firmemente que si el terapeuta no cuida su papel como reconstructor del apego (relación) seguro, la sanación se ve impedida, aspecto que los estudios de la teoría del apego han demostrado ser un hecho fisiológico (teoría polivagal). Es ahí donde la terapia Hakomi se destaca de otros enfoques, por sus principios de amorosa contención y suavidad.  La recomiendo ampliamente.

te quiero escuchar

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