Nuestro sistema nervioso autónomo tiene respuestas instintivas para protegernos y responde automáticamente proporcionando la mejor respuesta disponible cuando detecta peligro, y activa estados del sistema nervioso autónomo para huir, pelear o paralizarse como respuestas principales.
En este gráfico creado por Ruby Jo Walker puedes ver estas tres respuestas y cómo estos estados pueden sentirse y experimentarse en nuestro cuerpo/mente cuando se activan.
Cuando no podemos completar nuestros movimientos protectores y no tenemos el apoyo necesario para integrar las experiencias amenazadoras y dañinas, éstas permanecen activas en nuestro sistema de forma crónica, como si el peligro siguiera presente y es lo que llamamos trauma.
Estos son algunos posibles efectos que pueden causar en nuestro estado mental/corporal:
- Estado de alerta / Defensividad
- Depresión
- Miedo y ansiedad
- Aislamiento
- Dificultades en las relaciones
- Percepción distorsionada de uno mismo y del mundo
- Incapacidad para crear su propia vida
- Enfermedades corporales
- Ira, hostilidad
La experiencia y el impacto del trauma varían considerablemente entre individuos y comunidades debido a factores como la edad, el género, la raza, el estatus socioeconómico, la historia familiar y el trasfondo cultural.
Comprender cómo influyen los sistemas de opresión en la experiencia de daño de las personas es una forma de generar confianza, seguridad y responsabilidad entre las distintas realidades que vivimos. Vivimos dentro de estructuras sociales y económicas que están diseñadas para respetar y crear seguridad y oportunidades para algunos grupos, mientras que sistemáticamente ignoran a otros. – David Treleaven
Estos estados pueden mantener a las personas estancadas en su vida y en su sanación. Afectan a la percepción de nosotros mismos y de nuestras capacidades, a la percepción del mundo y de lo que podemos esperar de la vida; dificultan vivir nuestra vida libremente.
El primer paso es conocer las respuestas/estados del sistema nervioso autónomo; cómo actúan y se sienten, para poder identificar cuándo están activas en nuestros cuerpos y experiencias.
E iniciar el camino para conocer nuestro sistema nervioso y aprender a apoyar la integración de las experiencias que aún trae, y aprender a apoyar su sanación. Con todos los avances realizados en la comprensión del trauma, se ha descubierto una pieza que faltaba y que abre posibilidades de sanación.
El cuerpo es nuestro principal maestro; sintonizar y sentir nuestro cuerpo, estar en nuestro cuerpo, es la base de la curación del trauma.
El viaje se realiza de forma experiencial, encarnada y consciente.
Ofrezco acompañamiento con el método Experiencia Somática desarrollado por Peter Levine diseñado para conocer y apoyar nuestros sistemas nerviosos y poder integrar experiencias pasadas y empezar el camino de la sanación de trauma.
Como primera práctica, puedes apoyar tu sistema con el Protocolo PEACE de la Psicoterapia Sensoriomotora de Pat Ogden, que ella comparte en su página web. Los libros de Deb Dana y Peter Levine también son de apoyo.

